CICLO DE POLÍTICA INTERNACIONAL

Roberta Jalous Vargas, embajadora de México

“Las relaciones bilaterales mexicano-españolas, mi experiencia tras cinco años como Embajadora”

De costa a costa y solo separados por el Océano Atlántico, México y España son dos países con una relación especial, con importantes vínculos históricos, culturales y económicos, siendo México la primera nación de la América Hispana en intervenir en el ciclo de política internacional, brillantemente representada por su Embajadora Roberta Lajous Vargas. Al evento también asistieron Marcelino Oreja Aguirre, ex-Ministro de Asuntos Exteriores y asociado del Foro Mayor, y Paloma Marina Ojeda Revah, Consejera para Asuntos Bilaterales de la Embajada.

En su intervención inicial la señora Lajous abordó desde una óptica personal esta vinculación especial, repasando varios aspectos de sus años al frente de la misión diplomática de Madrid.

“Hace ya casi cinco años tuve el honor de que el Presidente Enrique Peña Nieto me nombrara Embajadora de México ante el Reino de España, una de las representaciones más importantes de mi país en el exterior, convirtiéndome en la primera mujer y en el primer miembro del servicio exterior en ocupar dicho cargo, lo que constituyó una clara muestra de la confianza del Presidente. Desde esta posición he recorrido España, sus provincias y ciudades, y he podido ser testigo de acontecimientos excepcionales: un cambio de Rey, un cambio de Gobierno o del estallido de la cuestión catalana, de la que por cierto México fue el primer país en declarar su firme apoyo a la unidad territorial española.

Por su parte, en México, este lustro también ha traído importantes transformaciones. Quisiera señalar a este respecto la importancia del Pacto por México, promovido por el Presidente Enrique Peña Nieto, que con claras similitudes con los Pactos de la Moncloa ha supuesto un hito nacional de unidad entre las fuerzas políticas mexicanas, incoando importantes reformas y transformaciones sociales. Además, pronto veremos el traspaso de poderes al Presidente electo Andrés López Obrador, ceremonia a la que asistirá S.M. Felipe VI, hecho que de confirmarse constituiría la primera vez en la Historia en la que un Rey de España asiste a la toma de posesión de un Presidente hispanoamericano.

Desde mi primer nombramiento como embajadora allá por 1995 he podido experimentar en primera persona el cambio del papel que los representantes diplomáticos debemos desarrollar. Baste pensar en la aparición de internet y en como esto ha agilizado los flujos de información. Ahora, creo yo, lo más importante ya no es la comunicación a nuestra cancillería de lo que está ocurriendo en cada país, sino contribuir a la promoción de México, a prevenir problemas y por supuesto a la protección de nuestros ciudadanos en el exterior.

España y México están unidos de una manera especial y afirmar esto no es un lugar común, basta un simple vistazo a las cifras económicas o a los lazos personales y familiares que hemos tejido. Asimismo no puedo dejar de señalar la fortaleza de nuestra relación política, manifestada en las visitas de Estado del Presidente Peña Nieto en 2014 y del Rey Felipe VI en 2015, siendo la primera que el monarca efectuaba a un país del hemisferio occidental. En este marco se han suscrito veintiún acuerdos bilaterales, todo ello en extensión del Plan de Acción para la Profundización de la Asociación estratégica, suscrito en 2007, y que sentó las bases de la relación amplia, singular y privilegiada que nos une. Una comunicación excepcional que no se podría entender sin la gran riqueza común que constituye la lengua española.

Todo ello ha ido fructificando en distintas visitas de trabajo al más alto nivel. Quisiera destacar solo una de ellas, la que el presidente Peña Nieto realizó el pasado mes de abril a la Casa de México, todavía en obras. Un ejemplo de reciprocidad, en correspondencia a la Casa de España en México, sita en un magnífico palacete del Zócalo en cuyos sótanos aparecieron ruinas aztecas, adoptándose ante tal hallazgo una solución fabulosa. Tras mi llega a la Embajada tuve la oportunidad de plantearle a Manuela Carmena crear aquí un proyecto similar, y la alcaldesa dijo que sí. Luego tuvimos que enfrentarnos a las dificultades económicas y es de reseñar la generosa labor del círculo empresarial mexicano. Felizmente todo terminó bien, y el pasado día uno de octubre inauguramos el inmueble, un precioso palacete en la calle de Alberto Aguilera número 20. La Casa de México cuenta ya con un cine, una librería del Fondo de Cultura Económica, artesanías mexicanas, pintura, salas para el diálogo… y pronto también con un restaurante de comida mexicana. Un espacio para la promoción turística, deportiva, gastronómica y empresarial. En definitiva, como dijo nuestro Presidente una ventana a México, desde el corazón de España”.

Concluida la ponencia de la invitada, en el coloquio intervino en primer lugar Marcelino Oreja, rememorando con cariño el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre España y México en marzo de 1977. Tal y como recordó el ministro, curiosamente este hecho tuvo lugar en el Hotel Jorge V de París, en una sala de la que por motivos históricos primero tuvieron que ser desalojados los bustos de Napoleón Bonaparte y Napoleón III.

Pedro Suárez Fernández preguntó por la orientación del nuevo presidente, señalando la Embajadora su amplio respaldo electoral. Será un gobierno orientado a la izquierda, pero desde el centro político, no se puede olvidar que en México las desigualdades sociales son mayores que en España. En esta línea, Cristóbal Rodríguez se interesó por los principales retos a afrontar por el país azteca, apuntando la señora Lajous hacia la seguridad y la desigualdad. Pascual Cervera abordó el tema del turismo, señalando nuestra invitada como en México se está produciendo un crecimiento notable de esta actividad, también de un turismo de calidad, siendo necesaria la mejora en seguridad y en comunicaciones e infraestructuras, como por ejemplo el proyecto del tren maya. Tomaron además la palabra la mayoría de los asistentes como Javier López-Galiacho, José Manuel Varela, Enrique Cortés, Alfonso Pérez, Pablo Fernández-Canedo, Aitor Errasti, Pedro Arellano, Carlos Gregorio Hernández, Salvador Estevan, Francisco J. Romero Tarifa, César Corcho, Pablo Alvargonzález, Javier Cañas Aparicio, Pablo Castillo, F. Javier Checa y Pedro García de los Huertos.

Un evento vibrante, que cerraron las palabras de agradecimiento de David Rojo Blanco, coordinador del ciclo, y de Andrés Contreras, presidente del Foro Mayor, quien propuso un emotivo brindis por México.